Él: “Hola amigo, sabes qué? Me caso!”

Yo: “Felicidades colega!”

Él: “Si tío, nos casamos en Formentera. Recuerda, Beach Formal Dress Code, you know?”

Si estás flipando como yo, vamos a darte un par de consejos de cómo afrontar la boda de tu amigo, el suertudo que se casa en una playa de Formentera y hace que tu traje negro ya no sirva para la ocasión.

Con Americana. Pasaremos calor pero la podemos aparcar en la primera silla que se ponga a tiro. La primera impresión es buena.

La bolsa con la toalla la podemos dejar en el apartamento. El pantalon claro parece que ha de ser un must para estos momentos.

Si no te piensas deshacer de la barba ni con 35 grados un 30 de agosto, las bermudas son una opción para bajar algo la temperatura. El azul marino, un valor seguro en este entorno.

Y si tenemos la confianza en uno mismo subidita de tono y no nos importa el cuchicheo, te puedes atrever con el color. Muy efectista pero poco ponible el resto del año.

Probablemente nada de lo que tengas en el armario te sirva y no te librará del clásico “Qué coño me pongo?!!”

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