Después de haber escrito en este blog unos cuantos posts, creo que es el momento de tocar este tema. Cogeré la palabra “Retro” del nombre de la página y haré apología sobre una temática cuanto menos peliaguda e importante: El entretenimiento erótico-pornográfico de los adultos de una edad de no menos de treinta.

En estos días de acceso ilimitado a internet, la gente tiene en dos segundos todo el porno del mundo. Desde niños de 7 años que saben usar el ordenador del padre, hasta el abuelito al que su nieto le ha enseñado cómo va el Firefox.

Me encantaría hacer una reflexión, señores. Veo unas tendencias la mar de estandarizadas y aburridas en esto del porno massmedia:

1. Rubias perfectas, producidas en gimnasios americanos y Kenes megadepilados, tatuados e hinchados, con músculos hasta en los párpados.

2. Escenas repetitivas hasta el aburrimiento que duran mil años.

3. Ni un pelo por debajo de las pestañas.

4. Ni dios invierte un céntimo en un guión, en una ambientación, en localizaciones… Y ya no digamos en los diálogos. (Aquí alguien podría decirme “Si quieres una película con guión, te ves una de Kaurismäki!!”. Pues no. No hay que llegar a estos extremos y vilipendiar el género. Muchos directores sesenteros, setenteros y ochenteros se dejaron los cuernos para darle caché, y no deberíamos sufrir este Prêt-à-porter erótico dedicado a retractilar pechos y pichas.)

5. Hasta hace nada, los pechotes falsotes inundaban las pantallas. Cuanto más grandes mejor. Esos que colgaban haciendo bolsas. NO!

Por todas estas razones y por muchas más, voy a intentar compartir clásicos del género, de cuando esto tenía sentido, morbo y saber hacer.

Pruébenlo y ya me dirán si es un onanismo más divertido o no. Eso si, algunos no han pasado por peluquería y no podemos reprochárselo. Era la moda de la época. Mirad con ojo histórico.

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3 Respuestas

  1. Jacobo

    Ni Snowden ni leches… por fin alguien tiene el valor de sacar a flote la pura realidad !!!

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