Blanco, líneas rectas y toques de negro en contraste con la pureza casi mística de unos espacios impolutos. Es lo que ha conseguido de forma magistral Jonas Bjerre-Poulsen, de Norm Architects, en esta Copenhagen Townhouse II.

Reduciendo al máximo la exposición de objetos cotidianos que cualquier familia va acumulando a lo largo de una existencia normal,  roza un minimalismo espartano que da protagonismo esencial cada pieza de diseño, confiriendo carácter de escultura a sillas, lamparas y demás mobiliario monocromo.

photo © Jonas Bjerre-Poulsen

Un placer para la vista, un paraíso para fotógrafos de interiores y un infierno para la señora de la limpieza.

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