“Estamos ingresando en la era de la hiper-especialización, un mundo de trabajo muy diferente y aún no muy comprendido”. (1)

El hiper-especialista es un experto en un tema muy específico y concreto, en un aspecto puntual de determinada área. Veamos esto con un ejemplo práctico:

1er. Diseñador: general

2do. Diseñador: de imagen corporativa (especialista)

3er. Diseñador: de logotipos (súper especialista)

4to. Diseñador: de logotipos estilo vintage (hiper-especialista)

Cada vez más, los talentos son empujados a la hiper-especialización y a hiper-segmentar su nicho de mercado para ganar visibilidad entre la competencia.

La Hiper-especialización. Imagen cortesía: grupocastilla.es

Hablar de talentos es muy amplio, aquí me refiero a los talentos outsourcing que buscan ser contratados temporalmente por alguna empresa; a los talentos emprendedores que quieren llevar adelante un negocio en la Web (monetizar un blog, canal Youtube; vender consultoría, info-productos, artesanía, etc.); y finalmente, a los talentos freelance que ofrecen sus servicios dentro de las plataformas de teletrabajo o freelance marketplaces (Fiverr, Upwork, etc.).

La hiper-especialización. Imagen cortesía: blog.seidor.com

Cuando dije antes que estos talentos son “empujados” a la hiper-especialización, es porque las afirmaciones y recomendaciones que abundan de parte de los teóricos y gurús así lo demuestran.

Ventajas de la Hiper-especialización:

  • Es más sencillo hacerse experto en algo puntual que abarcar mucho.
  • Con la hiper-especialización la competencia es mucho menor que cuando se abarca un mercado más amplio.
  • Cuando se apunta a un nicho muy específico y más homogéneo será más sencillo promocionarse, captar clientes, etc.
  • La productividad aumenta ya que se emplean menos diversidad de recursos.
  • Se ofrecen productos de alta calidad que se diferenciarán del resto, y por ello se podrá aspirar una remuneración mayor.

Con tales promesas resultaría necio no sumarse a la tendencia. Entonces, si aceptamos el hecho que la hiper-especialización es la dirección dominante, yo os pregunto: ¿dónde y para qué va a quedar el profesional integral, ese con conocimientos y habilidades multidisciplinarias?

Parece que se acabaron los tiempos en los que se podía (y valía) ser explorador, dibujante, arquitecto y fotógrafo, como el inglés Frederick Catherwood. O jurista, escritor, economista, político, y divulgador científico, como el español Eduardo Punset.

Todo nos indica que el perfil del intelectual renacentista, profesional multidisciplinario, hombre polifacético, está siendo desplazado por el hiper-especialista.

Me preocupa que las nuevas generaciones de talentos quieran prescindir de los conocimientos más generales de una disciplina para ir directo al grano del micro-tecnicismo.

Si la hiper-especialización termina de imponerse, cada vez serán menos los talentos que crearán y aportarán desde una visión amplia y holística; y la verdad, es que eso me parece preocupante.

FUENTES:

(1) Harvard Business Review 2011 de Thomas Malone, Robert Laubacher y Tammy Johns.

 

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