El coleccionismo es una afición que consiste en la agrupación y organización de objetos de una determinada categoría. Los objetos a coleccionar son tan diversos como cabezas hay en el mundo.

Particularmente, siempre he considerado a los coleccionistas como una especie de “frikis” debido a la obsesión que hay en su afán por coleccionar.

Algunas personas tienen colecciones modestas, otros ponen mayor intensidad en acumular el objeto de su obsesión, otros, más extremistas, hacen del coleccionismo su centro de vida, invirtiendo fortunas y hasta llegando a remodelar sus casas para darle cabida a sus amados objetos.

No suelo escribir sobre asuntos superficiales, pero ya veis, todos podemos caer en la tentación de perder el tiempo. Así que os advierto, de este post no vais a sacar ningún provecho… pasad el rato y asombraros por estas colecciones extravagantes que le hacen honor a sus dueños (o bien por la cantidad de unidades o por la rareza de la piezas).

Las colecciones más extravagantes del mundo

Penes de Animales
Sigurdur Hjartarson (Islandia), abrió en 1997 un museo (Faloteca) con su colección de 143 penes de 41 mamíferos diferentes.

Relojes parlantes

Mark McKinley (USA), es propietario de la mayor colección de relojes parlantes en el mundo. El récord oficial fue fijado en 782 unidades a pesar de que ahora tiene 954 relojes.

Bolsas para vómito
Niek Vermeulen (Países Bajos), tiene una colección de 6.290 bolsas para vómito pertenecientes a 1.191 aerolíneas diferentes de casi 200 países.

Daleks (raza de robots de la serie “Dr. Who”)
Rob Hull (Inglaterra), obtuvo en 2011 el récord mundial por la colección más grande de Daleks con 571 unidades, ahora la colección asciende 1.202 unidades.

Comida de plástico
Akiko Obata (Japón), realmente tiene hambre de coleccionar, tiene más de 8,000 piezas distintas de comida de plástico.

Sillas en miniatura
Barbara Hartsfield (USA), tiene más de 3.000 sillas en miniatura. Abrió su propio museo en Georgia después de que le dieran el récord mundial en 2008.

Conos de tráfico
David Morgan (Inglaterra), tiene la colección de conos de tráfico más extensa del planeta. A pesar de que sólo tiene 137 conos diferentes, esto esto representa alrededor de dos tercios de todos los tipos que se han fabricado en el mundo.

Cartel de hoteles “No Molestar” 
Jean–François Vernetti (Suiza), ha coleccionado 11.111 cartelitos de “No molestar” de hoteles de 189 países de todo el mundo.

Comodines
Tony De Santis (Italia), es un mago propietario de la mayor colección de comodines que suman 8.520 jokers únicos.

Chicles masticados
Barry Chappel, colecciona chicles masticados, más de 90.000 chicles en toda su vida, y para preservarlos ha hecho una gran pelota con todos ellos.

Teléfonos Móviles
Carsten Tews (Alemania), tiene una colección de 1.563 teléfonos móviles diferentes.

Cabello de famosos
John Reznikoff (USA), tiene el récord mundial por tener la colección más importante de cabello de famosos, entre ellos, cabello de Albert Einstein, Napoleón, Elvis Presley, John F. Kennedy, Marilyn Monroe, Abraham Lincoln y Edgar Allan Poe.

Patos de hule
Charlotte Lee, tiene el record mundial por la colección más grande de patos de hule, la colección se acerca a los 6.000 ejemplares distintos en el conteo más reciente.

Muñecas inflables
Bob Gibbins y su esposa Lizzie, tienen una colección de más de 240 muñecas inflables, por las que aseguran haber pagado alrededor de $ 160.000.

Collares de perro
Gertrude Hunt, colecciona collares de perro, su colección cuenta con cientos de ejemplares, y los más antiguos datan del siglo XVI.

Vestidos de mujer
Paul Brockman, más que coleccionar, lo que ha hecho es comprar sin parar vestidos para su esposa, durante su matrimonio ha logrado una colección para ella de 55.000 vestidos.

Coleccionistas de objetos macabros y mórbidos

Paul Booth, reconocido artista tatuador, colecciona todo tipo de piezas inusuales y macabras que ha conseguido en tiendas de antigüedades y funerarias de Europa.

 

Ryan Mtthew, colecciona antigüedades médicas y científicas, como estos esqueletos fetales y cráneos humanos.

 

 

Steve Erenberg, colecciona curiosidades mórbidas, particularmente le interesan los primeros aparatos eléctricos, como este casco usado en un “spa” de principios del siglo XX para dar choques de bajo voltaje en la cara.

 

 

Nathan Roberts, colecciona objetos que pertenecieron a asesinos en serie, como por ejemplo esta pintura hecha por el propio criminal John Wayne Gacy.

 

 

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