El fotógrafo Michael Wolf, afincado en Hong Kong pero natural de Munich, retrata el hacinamiento de la clase media en las afueras de su ciudad de acogida. La arquitectura de densidad se asemeja a un patrón creado por la fotografía de una fachada normal multiplicada con el Photoshop. Pero en Hong Kong no es así. Miles de pisos sin personalidad propia se unen a sus gemelos para crear torres de personas, fotocopias de vidas que se amontonan en el extrarradio de la urbe.

Cogiendo un tren desde el centro de la lujosa e impresionante ciudad, llegamos a la zona de barriadas, compuesta por edificios que serían considerados rascacielos en casi cualquier ciudad del mundo. Un atractivo turístico de la repetición vertical, para un occidental acostumbrado a vivir en pisos de pocas plantas o viviendas familiares de ámbito rural.

Os dejo con esta sobrecogedora serie de fotos del señor Michael Wolf. Tan atractiva por lo falso que parece y tan triste por lo real.

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