Ron Mueck,  mago del modelaje nace en Australia en 1958. Comienza haciendo títeres para películas y creando personajes para títulos tan famosos como Laberinto o Cristal oscuro. En Londres crea su propia compañía de animatronic para trabajar en publicidad y deslumbra a Charles Saatchi, un potentado publicista, que lo lanza al estrellato artístico.

Mueck exhibe tal realismo en sus esculturas, que podrían pasar por personas de carne y hueso si no fuera por su tamaño. Os dejo con este “niño” de 5 metros de altura y otras delicias inertes.

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